15/12/2009

El placer de madrugar.



Hace ya un tiempo que me di cuenta de que mi vida está cambiando. Lo noto en las pequeñas cosas que antes me costaba un montón lograr y que ahora son simples actos que hago sin pensar.

Lo que me ha llevado al cambio es la "crisis". Estas crisis por las que las personas humanas pasamos a menudo, nos llevan a plantearnos muchas cosas acerca de nuestra vida y del mundo que nos rodea. Es cuando nuestra alma o persona interior clama por agua en el desierto.

Ya os conté anteriormente sobre mi amigo el Jardinero. Me encanta estar con él y preguntarle cosas rebuscadas y difíciles. Siempre me responde con sentido del humor.
Pues he sido una tonta durante mucho tiempo, creía que podía hacer las cosas sola y con mi esfuerzo, pero no es así, y no sé por qué se empeña en seguir a mi lado.

Para ser más explícita os contaré que durante mucho tiempo he luchado por levantarme temprano todos los días. El ejemplo de mi madre ha sido vital. Cada día antes de ir al instituto siempre la veía en la cocina tomando su desayuno de kefir, levadura de cerveza y miel y leyendo un libro. La cocina ya olía desde temprano a la comida para el mediodía que hervía en el fuego.

Asimismo yo recreaba en mi mente la escena de mi misma levantándome y acurrucándome en el sofá con una manta y una taza de te caliente, meditando en mi libro preferido y charlando con mi Gardener sobre el día naciente. Pero en la vida real sonaba el despertador y aquella imagen simplemente desaparecía, porque no era real, no existía.

A raíz de una "crisis" personal, un buen día mi alma simplemente me pidió levantarme, el anhelo de respuestas era más fuerte que el sueño. Y pronto empecé a experimentar una paz desconocida hasta ahora en medio de la oscuridad de la noche.

Aquella imagen ya no es un sueño, sinó una realidad. Ahora sé a qué hora los pajaritos empiezan a piar y me dicen la hora que es sin mirar el reloj. Alex me da un beso cuando se va al trabajo y se alegra tanto de que esté allí despierta. Mi mente está en calma.

Contemplo el mundo tranquilo cuando miro a través de la ventana mientras mi fiel Amigo me susurra : "Este día ha sido especialmente diseñado para ti, disfrútalo".

06/10/2009

El jardín Secreto




Como casi cada Sábado por la mañana salimos hacia la Biblioteca. Era un Julio caluroso y teníamos la visita de mi hermano y mi sobrina Ana en casa. Al entrar, Niké, Ana y Natán, se sumiergieron inmediatamente en el mundo de los cuentos y los sueños. El olor a biblioteca mezclado al característico perfume a niño ayuda mucho a ello.

Después de un buen rato parados en el tiempo, les apabullaron las palabras "¡nos vamos!" Esto significa que eligen un par de deuvedés y a casa.

Buscando entre las películas una portada llamó mi atención,una niña y dos niños, uno de ellos en silla de ruedas y un perro entrando en un jardín bucólico. Era la pelicula que tan ansiadamente había deseado que Niké eligiera para poder verla yo, ella sabe de sobras que todo lo ambientado en siglos pasados me llama mucho la atención. Así que de nuevo me dispuse a convencerla en vano. Pero ese día accedió por fin.

Esta película, que en realidad es una adaptación del libro "The Secret Garden",de Frances Hodgson Burnett,1910,dejó un impacto impresionante en mi vida.

Una enfermedad de cólera en la India colonial deja huérfana a Mary Lennox Craven, una niña británica nacida en este continente, por lo que es enviada al Reino Unido a vivir con su tío, el viudo Sr. Craven, en una gran mansión ampulosa de Yorkshire, en en un ambiente irrespirable y al que para mayor desasosiego, se le añade las males artes de la estricta ama de llaves, la señora Medlock. Sin embargo, en este espacio opresivo Mary descubre un gran jardín, cerrado y abandonado por años al morir la sr.a Craven. El jardín secreto se convierte en un mágico refugio para ella y sus tres nuevos amigos: Colin,su primo, un niño discapacitado, caprichoso y abandonado en su habitación bajo llave, Dickon, un chico ingenuo y lleno de bondad y el petirrojo. Los tres niños y el petirrojo rehabilitan el lugar que a su vez les ayudará a construir una especial relación, que cambiará sus vidas para siempre.

Me encantan los jardines, de hecho me imagino el cielo como un gran jardín, tiene que ser así, no puede ser de otra forma. Jesús me estará esperando sentado en un banco de mármol, al lado de una fuente de piedra. Es por eso que quiero visitar Versalles o el jardín Korakuen,en Okayama, Japón.

A veces uno pasa por desiertos. Sin agua, sin esperanza, sin rastro de nada verde ni sombra alguna. Animales nocturnos nos acechan cuando se hace de noche, no podemos dormir. La ansiedad nos saluda nada mas abrir los ojos con un "yuhuu".La soledad es nuestro único alimento, la cortamos con nuestra navaja multiusos a pedazos todos los días. Nos acordamos del jardín.

He descubierto que como hizo Mary, podemos construir un jardín aquí, en medio del desierto ¿no fue eso lo que hicieron los primeros colonos judíos? convirtieron el desierto en un vergel, o ¿no es eso lo que hacen muchos ecologistas concienciados con el medioambiente al crear huertos en las azoteas en medio de la gran urbe?

Yo empecé a crear mi propio jardín en medio del desierto. Mi mejor amigo es jardinero, se llama Jesús. Él dice que todos los sedientos podemos ir a él y beber de un agua que no se acaba nunca(Juan 4:14;Isaías 55:1;43:19)y que tiene muchas y buenas semillas para plantar en el jardín(Mateo 13:37).La gente viene a ver mi jardín y a descansar en él, vienen a charlar y a beber del agua de la fuente y muchos de ellos también quieren tener sus propios jardines. Ya no tendrán mas sed ni desasosiego porque también habrán conocido al jardinero.

14/02/2009

Tres años de lactancia prolongada


Como ya sabéis, hace ya dos años que represento al grupo de apoyo a la lactancia materna de Palencia, creado desde entonces con el nombre de "Hermanas de Leche".

En mi ciudad todavía existe un retraso considerable en comparación con otras comunidades autónomas como Cataluña o Andalucía. Estamos intentando que el gerente del hospital nos conceda una entrevista para darnos a conocer y para ofrecer nuestro apoyo a las recién estrenadas mamás dentro del recinto hospitalario junto con el apoyo de varias matronas que colaboran con nosotros...hasta ahora sin éxito. Porque ¿qué pueden aportar unas madres doñas nadie?

Natán nació hace casi tres años por parto natural sin episiotomía, aún cuando el tocólogo me había afirmado que tras la cesárea precedente de su hermana, las probabilidades de que Natán naciera por parto natural eran "como si me tocara la lotería".

Mi pequeño retoño recién nacido se pegó a mi pecho desde el primer momento, durmió pegado a mi los tres días que estuve en el hospital ante la mirada reacia de algunas enfermeras y visitantes..."Se va a acostumbrar a los brazos" me decían. "Leñe", pensaba yo, querrán decir desacostumbrarlo, porque el niño lleva pegado a mi 9 meses y a lo que no está acostumbrado es a estar tan lejos.

Después de 6 meses la pediatra me recetó biberón de cereales para el peque, "ya le puedes ir quitando la teta". Para ese entonces yo ya había decidido prolongar la lactancia lo más que pudiera debido a las grandes ventajas y beneficios que, al parecer, la mayoría de gente trataba de no querer saber, como por ejemplo, fortalecer el sistema inmunológico, que hasta más o menos el año no madura por completo, nutrir en calidad al bebé, pues la leche materna incluye todos los componentes necesarios y sustituirla tan pronto por leche de vaca es una barbaridad, los niños no deberían beber leche de vaca hasta por lo menos el año y medio si tienen la posibilidad de tomar leche materna en su lugar, y en fin, podría hablar de los beneficios emocionales y afectivos y muchos más...

Natán se alimentó de leche materna exclusivamente hasta los 8 meses de edad. A los 9 meses empezó a gustarle algo más la fruta que había estado probando antes. Para mi sorpresa odiaba las papillas de cualquier tipo, fuera fruta, fueran cereales...en cambio disfrutaba comiendo plátano machacado, arroz hervido pasado,etc. Fue adapatando los nuevos aliementos de forma natural, cuando tocaban macarrones, él se los comía a pedacitos y lo mismo con todo lo demás, todo ello era complementario a su teta, por eso se le llama Alimentación Complementaria, porque complementa a la leche materna que es lo fundamental.

Durante los momentos de espera en la consulta antes de la pertinente revisión, veía a mi alrededor niños de su mismo tiempo con roscas de carne en piernas, brazos y cuello, eran niños cebados a biberones y papillas, desde luego. Mi niño a su lado parecía escuálido, pero sano y fuerte como una mole. No ha enfermado tanto como los otros niños, incluso una vez con gastroenteritis, mientras los otros niños solo podían beber suero, mi chiqui tomaba su leche, que era el mejor alimento y medicina que podía recibir, y en tres días estuvo como nuevo.

Sin darme cuenta ya han pasado tres años y cuando lo miro sentado en el mármol de la cocina comiéndose una zanahoria cruda, judía verde recién lavada o el cacho de cebolla que le iba a echar a las lentejas, me doy cuenta de que ya le ha pillado el gusto a otras cosas y la teta es ya solo su consuelo antes de irse a dormir, ya es tiempo del destete y esto me causa mucha tristeza. Es cierto que el amamantar crea un vínculo y un apego muy especial e indescriptible. Lo recomiendo a cualquier madre, es una experiencia vital y única que pocas hemos llegado a conocer. Conlleva también mucha crítica, y a menudo no recibes el apoyo de quien más te gustaría, como madres, suegras o amigos y otros familiares. Pero la recompensa vale la pena, y seguro que en tu ciudad hay un grupo que te puede ayudar. Además, recuerda que tan solo hace unos 60 años que el biberón encontró el éxito en la sociedad, y que antes todas las madres amamantaban a sus hijos de manera prolongada desde hace miles de años.